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FOBIAS
Una fobia es un trastorno de salud emocional o psicológico que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas1 como, por ejemplo, a los insectos (entomofobia) o a los lugares cerrados (claustrofobia). Sin embargo, no es sencillamente un miedo, pues guardan grandes diferencias.2 También se suele catalogar como fobia un sentimiento de odio o rechazo hacia algo que, si bien no es un trastorno de salud emocional, sí genera muchos problemas emocionales, sociales y políticos (véase xenofobia, es decir, el odio a los extranjeros o extraños). Un estudio en EE. UU. por el National Institute of Mental Health (NIMH) halló que entre el 8,7% y el 18,1% de los estadounidenses sufren de fobias. 3 Discriminando edad y género, se encontró que las fobias son la más común enfermedad mental entre mujeres en todos los grupos etarios y la segunda más común psicopatía en hombres mayores de 25.

Tratamiento a las fobias

Las terapias psicológicas4 que pueden ser beneficiosas para las personas que padecen fobia son: la técnica de "inmersión" o las terapias graduadas de exposición, entre las que se encuentra la Desensibilización Sistemática (DS). Todas estas técnicas se enmarcan en el enfoque de la terapia cognitivo-conductual (TCC).5 6 7 En algunos casos, también pueden ser de ayuda los medicamentos ansiolíticos. La mayoría de las personas que tienen fobias entienden que están sufriendo de un miedo irracional o desproporcionado, aunque este reconocimiento no impide que sigan manifestando esa intensa reacción emocional ante el estímulo fóbico. La exposición graduada y la TCC trabajan con la meta de desensibilizar a la persona y de cambiar los patrones de pensamiento que están contribuyendo a su miedo. Las técnicas basadas en la TCC son a menudo eficaces, siempre y cuando la persona con este problema esté dispuesta a someterse a un tratamiento que puede durar algunos meses (en ocasiones semanas). Hay otras orientaciones terapéuticas, como el psicoanálisis o la programación neuro-lingüística (PNL) que abordan estos problemas clínicamente.

Tipos de Fobias

Hedefobia: La hadefobia se refiere al miedo al infierno. Si bien es cierto muchas personas creen en el día del juicio final, es decir, el momento en el que las personas serán juzgadas por sus faltas y por sus pecados en comparación con sus bondades y buenas acciones; existen algunas personas que experimentan una serie de miedos incontrolables ante la simple idea de salir condenados en el juicio final y terminar en el lugar de fuego donde se da el crujir de dientes. Este miedo a la condenación es muy frecuente en el sistema de las creencias cristianas, donde el bueno es recompensado con la vida eterna -y feliz- en el cielo, mientras que los que fueron malos serán castigados por sus pecado también con una vida eterna, pero en el infierno

Gamofobia:

La gamofobia se refiere al miedo al matrimonio, aunque también puede referirse al miedo a estar en una relación o en un compromiso. Etimológicamente la palabra viene del griego Gamo que significa unión y Phobos que significa miedo. Lo opuesto a la gamofobia es la anuptofobia, es decir el miedo a estar o permanecer soltero. Los especialistas han encontrado que una persona que padece de gamofobia, puede tener un gusto particular por una mujer o amar a otra persona, hasta que ésta persona se entera que su pareja tiene el deseo de permanecer juntos, entonces existe la posibilidad de que el amor se convierta en odio.

Basofia:

La basofobia se conoce como el miedo a caerse. Si bien es cierto el miedo a caer es considerado como un miedo típico y natural para la mayoría de los seres humanos, en algunos casos los miedos que se suscitan ante la simple idea de caer llegan a ser obsesivos e irracionales, es entonces cuando se habla de la presencia de una fobia.

Aracnofobia:

La aracnofobia es el asco o fobia a las arañas. Es una de las fobias más comunes, y posiblemente la fobia de animales más extendida. Las reacciones de los aracnofóbicos frecuentemente parecen irracionales a otras personas, e incluso al propio afectado. Procuran mantenerse alejados de cualquier sitio donde creen que habitan arañas, o donde han observado telas de araña. Si ven una araña de lejos, quizá no puedan entrar en la zona, aunque sea espaciosa, o al menos tendrán que hacer antes un esfuerzo para controlar su pánico, que se caracteriza por sudoración, respiración rápida, taquicardia y náusea. También los que sufren aracnofobia cuando ven una araña sea grande o pequeña, se apresuran a erradicar la araña, y siempre utilizando algún objeto alargado, como un palo, para no tener que acercarse demasiado al arácnido. El miedo a las arañas puede determinar el lugar donde el fóbico decide vivir, o el sitio al que acudirá en vacaciones, y limitar los deportes o pasatiempos de los que puede disfrutar.

05:43 p. m. 10/06/2013

Aqui un video sobre las fobias

Evelyn Zavala Gomez